Esta es la sinopsis de Persépolis, una exitosa novela gráfica convertida en película, haciendo esta accesible a un público más amplio, y eliminando las fronteras que existían al pensar que toda nueva visión es una desnaturalización a la novedosa mirada que el cómic aporta en un principio.
El film cumple muy bien con su cometido, encaminándonos con una narrativa sencilla, pero ingeniosa, que deja leer entre líneas la crítica social que esconde, y un apartado visual limpio, que bebe directamente del estilo sumamente expresivo de la novela.
Destaca en la dirección Marjane Satrapi, autora del libro y persona en la que está basado el personaje principal, dando rienda suelta a la creatividad y a la confesión de sus inquietudes.
La trama en su totalidad no adquiere un significado completo, sino que hay que analizarla tramo a tramo, ya que no hay que olvidar que tiene un componente autobiográfico. Por ello, la reseña no se centrará solo en el apartado visual, sino que será descrita destacando los componentes narrativos más importantes, para que así la vida de Marjane cobre un sentido artístico, cosa que no puede hacerse si se mira todo el conjunto.
En la primera parte, la inocencia toma el papel protagonista, que se refleja a la perfección en la pequeña Marjane, rodeada por personajes que parecen alterados ante una atmósfera sumamente angustiosa, y que ella no llega a comprender del todo. Ahí es cuando entran en escena las secuencias de las historias (aunque a lo largo del relato también se conviertan en pensamientos y sueños), donde se le cuenta a la niña, con un trato infantil, la historia reducida de los hombres causantes de la situación que está viviendo. Estas historias se caracterizan por ser lugares inspirados en el arte y la cultura musulmana, quizá dando a entender el maquillaje de las palabras de los adultos, o el parecer personal de la niña, además de ser tratadas como un teatro de marionetas, reivindicando el elemento absurdo del ser humano.
Al final de esta etapa, rehusa de Dios, con el que mantiene conversaciones, al culparle de la muerte de su tío. Más tarde restaurará su fe.
Después da paso a la adolescencia. En este corto periodo comenzará a darse cuenta de las leyes que rigen el país en el que vive, y vivirá muy de cerca las consecuencias que puede acarrear no aceptarlas. Además, conocerá la importancia de la educación como medio de distorsión religioso, y el choque que produce al entrar en contacto, de una manera indirecta, con la cultura occidental.
La abuela, que hasta ese momento había adoptado un caracter crítico, luchador, y en ocasiones tosco, se revela como una fuente de sabiduría por la experiencia, y se convierte en un modelo que acompañará a Marjane durante toda su vida, enseñándole valores que más tarde influirían profundamente en su manera de ver el mundo.
Más tarde, viaja a Austria, donde se enfrenta cara a cara a un modo de vida extraño, pero rebosante de descubrimientos. Conoce a una pandilla de amigos, aparentemente de ideas anarquistas, que, paradójicamente, encuentran fascinante la guerra y el entorno en el que esta se ha criado. También encuentra extraña la figura de la familia en sus compañeros, que no tiene la misma importancia que en la vida de Marjane, llegando a menospreciarla.
Los hombres entran en su vida, dejando un sabor amargo, pero ayudándola en su salto a la madurez.
Comienza a deambular por las calles, hasta el punto de dormir en ellas. Espera la muerte con resignación, y llega a creer que ha vuelto con Dios, ya de manera permanente. Pero se equivoca. Despierta en el hospital y pide a sus padres volver a casa, pensando que es una manera de olvidarlo todo y empezar de nuevo.
Tras una seria depresión, retoma los estudios, y acaba casándose, cosa que lamentará.
Al final, vuelve a Europa intentando buscar de nuevo la felicidad. Pero la película no nos quiere dar a entender que las vivencias serán las mismas que en su viaje a Austria, que está sumergida en un bucle de decadente tristeza y recuerdos de su tierra y seres queridos, sino que transmite un mensaje de esperanza, recalcando que la posibilidad de redimirse siempre está presente.
En conclusión, una película que muestra de manera fidedigna a la novela toda una crítica a la situación de la mujer y a las penurias del pueblo iraní. Original tanto artísticamente como visualmente.
NOTA: 7/10


